Viajar sin viajar – de Canadá a Turquía

por Postcards from IvI

 No les pasa que hay lugares que sienten que conocen aunque no hayan visitado? Lugares que les resultan familiares, a los que viajaron a través del relato de un familiar o de un libro, el país de origen de tu familia, porque heredaste la cultura, las costumbres.

 Eso me pasaba a mi con Turquía. Incluso antes de haber visitado este país, sentía que un poco lo conocía. Nunca había ido,y tampoco soy descendiente de turcos. Sin embargo, me sentía relacionada con el país cuando visité Estambul este año.

 Si leyeron un poco el blog, sabrán que estuve en Canadá por algunos meses. Pero lo que no muchos saben es que en ese tiempo trabajé unos meses en un restaurante de origen turco que vendía döners. Alguna vez fueron a un local de kebabs? Vieron el tipo que afeita la carne? Bueno, ese era yo! El döner es un plato tradicional turco que consiste en carne cocinada en un asador vertical que gira, consumido con pan, vegetales, y salsas. «Döner kebab» significa «carne a la parrilla que da vueltas».

 Durante mis 7 meses en Vancouver tuve dos trabajos, uno fue este, y fue el mejor! El local estaba manejado por 3 dueños: 2 de origen Turco y uno de Libia. Lo divertido de este trabajo era que todos los empleados éramos jóvenes de distintas partes del mundo: Argentina, Alemania,Brasil, Francia, República Checa, etc. Una mezcla de orígenes total. Así que se daba un intercambio cultural muy lindo y todos aprendíamos un poco del país del otro.

 Durante mi tiempo en este trabajo, logré acercarme mucho a la cultura turca, de la que prácticamente no conocía nada antes. Pude aprender obviamente de su comida. Además de döners se vendían otras comidas típicas como dolmades, samosas, y baklavas. Todo esto acompañado claro del clásico hummus, tabule y tzatziki. Probé sabores nuevos,costumbres e incluso hasta palabras turcas y árabes que me enseñó el dueño de Libia.

 Pero no sólo conocí Turquía a través de la comida, sino a través de las charlas que tenía con los dueños del local y un compañero que también era de origen turco. Ellos me contaban cómo era la vida allá, por qué habían venido a Canadá, qué hacían antes de mudarse.. Aprendí de su religión también, el Islam. Si se encontraban trabajando y llegaba la hora del rezo, se iban a la parte de atrás del local a rezar. Ahí nomás, rodeados de heladeras, tiraban un cartoncito en el piso y se arrodillaban para cumplir con el rezo.

Estaba viajando sin viajar. Los relatos de las personas que conocí, y la comida que preparaba me hicieron sentir que conocía un poco de Turquía. Había heredado algo de ese trabajo y era un poco de amor por el país.

 Cuando me tocó ir 3 años más tarde, sentí algo así como que ya conocía un poco de ese lugar, al menos su cultura. Era turista pero sus calles se me hicieron familiares y su gente me recordaba a la que yo había conocido en Canadá. El llamado al rezo me pareció algo mágico, y me hizo entender del todo cómo a más de 10.000 kilómetros de distancia y un océano de por medio había gente que no se perdía este momento a pesar de que no existiera ese llamado.

 Sólo estuve en Estambul por 1 día y fue suficiente para querer a Turquía un poco más de lo que ya lo hacia. Su historia, sus calles, las mezquitas, la amabilidad de la gente.. Estanbul es bello y seguro que el resto de Turquía también. Viajar a través de sabores e historias también es posible.

Para planear tu viaje te recomiendo leer esta guía para viajar a Turquía.

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1 comment

Emma agosto 30, 2017 - 8:41 pm

Como puede mi amigo viajar de estambul a canada el sueña con vijar a esta ciudad para trabajar y ganar un poco mas de dinero el es de orígen palestino pero esta interesado en viajar a Canada si me pudieras ayudar con eso yo te lo agradeceria mucho.. 🙏

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